La sombra del doctor Negrín

El 12 de noviembre de 1956 fallecía en París, a consecuencia de una dolencia cardíaca, Juan Negrín López. Su cuerpo, depositado en el cementerio parisino de Père Lachaise, fue enterrado en el más estricto anonimato. En su tumba sólo figuraban sus iniciales: J.N.L.

El 2006 se conmemoró el 50 aniversario de la desaparición del que fue presidente del último gobierno republicano en territorio español. Ayer, aquellos que tuvieron el privilegio de asistir a la conferencia que Gabriel Jackson impartió en el Club Diario de Mallorca tuvieron ocasión de escuchar a uno de los historiadores más prestigiosos de nuestro período republicano el cual disertó sobre el insigne estadista.


Juan Negrín López

Jackson, que en la actualidad está trabajando la figura de Juan Negrín, nos augura unas sorpresivas conclusiones sobre tan discutida y falseada figura. No cabe duda que las investigaciones del experto hispanista serán de gran utilidad y sumarán aportaciones a los excelentes trabajos publicados recientemente. Nos referimos a los estudios biográficos realizados por Ricardo Miralles -"Juan Negrín. La república en guerra", Madrid 2003- y la más reciente obra de Enrique Moradiellos -Juan Negrín, Madrid, 2006- quienes nos presentan unos textos de gran calidad dedicados al que fue considerado como la figura más difamada de la reciente historia contemporánea española.

Manuel Azaña y Juan Negrín- FUNDACIÓN JUAN NEGRÍN

Confieso mi admiración hacia quién personifica el espíritu de resistencia popular frente a los militares rebeldes. A la postre, Juan Negrín, tuvo la clarividencia de sostener la consigna de "resistir es vencer" y, a través de ella, mostrar una actitud profundamente ética frente a los desmanes represivos de los vencedores. Éste supo que la confrontación española era el primer campo de batalla contra el fascismo internacional, preámbulo de la II Guerra Mundial y, a su vez, que la ferocidad represiva no pararía ante una rendición pactada como demostró la estúpida claudicación de la madrileña Junta del coronel Casado. Juan Negrín, pues, encarna el heróico espíritu de resistencia de miles de republicanos que dieron su vida generosamente por un ideario democrático. Bueno es restituir su figura frente a otros que, impregnados de derrotismo, no supieron estar a la altura del sacrificio que la lucha por la libertad demandaba.

Vicente Rojo, Juan Modesto, el presidente del Consejo de Ministros de la II República el Dr. Juan Negrín y Enrique Líster en un acto de las Brigadas Internacionales, en Barcelona.

Hoy, cuando los estudios historiográficos nos rellenan el perfil del hombre y del estadista republicano, la sombra del pasado se ilumina para ofrecer los contornos de un hombre que supo creer, consecuentemente, en un futuro de libertad y dignidad para su país encarnando la nobleza del pueblo resistente frente al fascismo.

Pep Vílchez
29/03/07

Picaresca y política

El diputado de UPN y miembro del Grupo Popular Jaime Ignacio del Burgo, ha afirmado que José María Aznar se equivocó al "avalar" la guerra de Irak. La reacción del PP, por boca de Ángel Acebes, ha sido insólita: este señor – referido a del Burgo – no es del PP. Efectivamente, Jaime Ignacio del Burgo milita en la Unión del Pueblo Navarro que es la denominación que el PP adopta en Navarra pero, afirmar que no es del PP – formando parte del Grupo Parlamentario Popular – no es más que una nueva triquiñuela para ocultar sus responsabilidades y tirar balones fuera además de un insulto a la inteligencia de los ciudadanos. Una vez más nos encontramos ante la falacia, con todas sus variantes, como respuesta.

Pasados cuatro años y constatado el profundo error de la invasión iraquí, evidenciada la inexistencia de armas de destrucción masiva y conocida la sarta de falsedades que acompañaron la acción de los líderes de las Azores y tras comprobarse el inmenso raudal de sufrimiento ocasionado, con miles de muertes inocentes, cuando se constata que la solución bélica se ha convertido en el problema y en ningún caso en la solución, la indiferencia y el desparpajo popular no sólo se nos presenta como una gravísima falta de autocrítica sino como una ofensa a la sensibilidad de muchos ciudadanos.

De la misma manera, Jaume Matas, al referirse a la macro manifestación del sábado,17-M, en Palma, donde miles de mallorquines mostraron su rechazo ante el desarrollismo urbanístico que sufre nuestra isla, adopta una actitud similar a la de sus jefes políticos y, para colmo de desfachatez, nos dice que en realidad la manifestación ciudadana iba contra Maria Antonia Munar y Unió Mallorquina. Así ocurre que, pase lo que pase, ellos, los populares, nunca tienen responsabilidades y si la tienen, tergiversan la realidad, mienten y crean la confusión suficiente como para intentar escabullir el bulto: picaresca en estado puro.

Así, en su momento, ante las elecciones generales del 14-M, el atentado del 11-M fue obra de ETA y no de Al Qaeda. Pero en la medida en que el juicio por el 11-M se desarrolla, evidenciándose la falsedad de la autoría etarra del terrible atentado, la máxima preocupación de los populares ha sido la situación de un agónico terrorista cumpliendo condena, esta vez, por un delito de opinión. La cuestión es diferir la atención hacia el lugar donde no suceden los hechos transcendentales y de paso crispar y obstaculizar el camino hacia una deseada normalización de la convivencia pacífica en el País Vasco.

Si en Andratx y en otros municipios mallorquines los conmilitones populares son encausados judicialmente, detenidos y encarcelados por supuestas prácticas delictivas relacionadas con el urbanismo, los populares y los medios que ciegamente les secundan sitúan el punto de atención o en el gallinero del señor Grosske o en las pocilgas del señor March. Y si la mentira a secas abunda hay que añadirle la desvergüenza de los “documentales” de IB3 –PP3- que a través de métodos deleznables – con cámara oculta incluida – se montan bodrios manipuladores y calumniantes que llegan a provocar el que hasta los propios populares tengan que rechazar los procedimientos utilizados por un medio televisivo que, además, opera bajo su estricto control directo.

Uno, ante estos hechos, no sale del asombro, aunque cada vez se hace más difícil entender el que los populares no se percaten de su real aislamiento político y creciente impopularidad. En verdad, no nos merecemos esa derecha. ¿Hay otra?

Pep Vílchez
Palma, 21 de marzo, 2007

Es amarga la verdad

Recientemente ha sido noticia que los eurodiputados de extrema derecha han constituido grupo en el Parlamento Europeo. Ello ha sido posible tras la incorporación de Rumania y Bulgaria que aportan seis de los veinte diputados requeridos. Al grupo se le denominará “Identidad, Tradición y Soberanía”.

El caso ya ha provocado la consiguiente alarma entre las fuerzas democráticas europeas. No obstante, lo llamativo, en nuestros lares, es que entre los seis países diferentes que aportan eurodiputados extremistas, no se encuentra España. ¿En España no hay ultraderecha? ¿Cómo se come eso?

Claro, nuestra ultraderecha, obediente y adiestrada en el partido único – el Movimiento Nacional – se encuentra entre las filas de los populares. Bien, así parece que , acogidos en el seno de un partido serio que, además, es parte fundamental del entramado político español, garantía de alternancia y gobernabilidad, la gravedad del caso es menor. En fin ... así están controlados.

Pero me temo que ésta última aseveración no es del todo correcta porque, de la realidad, subyace, cada vez más, una apreciación que nos indica que lo que realmente ocurre es todo lo contrario: es la derechona – la ultraderecha españolista – la que controla entre los populares a través de un acuerdo explícito o tácito con los sectores del ladrillismo popular que tanto predicamento poseen entre los especuladores inmobiliarios. La derecha popular, bicéfala, se reparte, pues, entre los Santos de la COPE y los poceros de turno. A Dios rogando y con el mazo dando

Como hemos podido comprobar en el pasado reciente, la derechona, cuando olfatea la posibilidad de perder parte de sus privilegios se retuerce agudamente hasta llegar al límite de la éticamente aceptable. Los señores Acebes y Aznar – con la inestimable colaboración del señor Alfredo Urdaci – sostuvieron la falsedad de la autoría de ETA ante el cruel atentado del 11-M para evitar, de forma desesperada, lo que no pudieron evitar : la pérdida del poder.

Es el mismo José María Aznar, el que en su momento, se mostró seguro de que las armas de destrucción masiva aparecerían en Irak y nos pidió paciencia, el que nos metió de lleno en la guerra para después, ante la inexorable verdad, tener que admitir que nunca hubo armas de destrucción masiva en Irak. Para colmo de cinismo, preguntado el señor Rajoy sobre si el PP se disculparía por la guerra de Irak contestó "Yo es que estoy en otras cosas, no estoy ni en Felipe V, ni en lo suevos …” En fin … para qué seguir.

La verdad es que la derechona se incorporó, camaleónicamente, al sistema democrático por imperativo histórico, aunque hay que señalar que hicieron lo imposible para evitar su completa instauración. Ya en plena Transición se opusieron, con uñas y dientes, a la democratización del país. Después se opusieron a la ley del divorcio y a los estatutos de autonomía y obstaculizaron todo elemento de modernidad que se propusiera. Asi, pues, de Carlos Arias Navarro a Ángel Acebes sólo media la distancia cronológica ya que la mentalidad es similar sino idéntica. Se mire por dónde se mire Manuel Fraga Iribarne fue un ministro clave del franquismo y el Partido Popular, de forma acelerada, representa al neofranquismo político reinterpretado por las nuevas generaciones y tutelado por una buena parte de los actuales dirigentes populares encabezados por José María Aznar.

Pep Vílchez
25/02/2007

La memòria històrica i el valor de la democràcia

L´any passat commemoràrem els esdeveniments vinculats al 75 aniversari de la proclamació republicana i al 70 del cop d´estat dels militars rebels, greu irresponsabilitat que obrí el camí a la Guerra Civil de tan tràgiques conseqüències.

En el capítol de les tragèdies, fa poc més de setanta anys, el vespre del 5 de gener de 1937, nit de Reis, moriren assassinades al cementiri de Porreres 5 dones, totes elles membres del Partit Comunista, la més coneguda és Aurora Picornell, qui compartí la seva dissort amb Catalina Flaquer Pascual, les seves filles Antònia i Maria Pascual Flaquer, amb elles també assassinaren a Berlamina González. No hi hagué cap mena de judici. Son conegudes com a "les roges del Molinar". Foren tretes irregularment de la presó de dones de Can Sales. La seva amiga, companya de presó, Maria Lluïssa Marquès, filla del republicà solleric, també assassinat, Bernat Marquès ens ha deixat el testimoni: Sovint em deia "em mataran, Maria Lluïssa, em mataran." Llorenç Capellà, en el seu imprescindible Diccionari Vermell, ens conta també que l´encarregada de la presó cridà els seus noms i els digué: "Salgan, que las piden".


El pare d´Aurora, Gabriel Picornell Serra i els seus germans Gabriel i Ignasi, també moriren assassinats. Els altres germans, Llibertat i Joan, salvaren la vida ja que formaren part de l´expedició mallorquina que el mes de juliol del 36 partí de Palma cap a Barcelona per a participar a les Olimpíades Populars -rèplica a les Olimpíades de Berlín celebrades baix el règim nazi-, finalment, ambdós, patiren el llarg camí de l´exili, com ocorregué a centenars de milers de persones republicanes. El marit d´Aurora, reorganitzador del Partit Comunista a la clandestinitat de la postguerra immediata, Heriberto Quiñones, -excel·lentment biografiat per David Ginard Féron- moria afusellat a Madrid, el 1942, després de sofrir terribles tortures que li provocaren nombroses fractures i ferides.

Cartell de les Olimpíades Populars

El 1987, l´Ajuntament progressista, presidit pel batlle Ramon Aguiló, dedicà un carrer d´es Molinar de Palma a Aurora Picornell la qual, amb el temps, ha esdevingut un dels símbols del la lluita i el comprimís polític de moltes dones progressistes.

Emperò, a l´any 1937, a Mallorca, la repressió oficial no fou menys cruel. Així, el 24 de febrer es compliran també 70 anys de l´afusellament d´Emili Darder, darrer batlle democràtic de Palma fins a les eleccions municipals de 1979, membre d´Esquerra Republicana Balear, d´Alexandre Jaume -diputat i figura senyera del socialisme mallorquí-, Antoni Mateu Ferrer -que fou batlle d´Inca- i Josep Maria Ques, tots ells republicans, socialistes i demòcrates, públicament afusellats al cementiri de Palma desprès d´un judici militar irregular sense cap tipus de garanties.

                 Alexandre Jaume          Emili Darder                 

Pel que fa a Emili Darder, amb el pas del temps, a mesura que s´amplia el coneixement de la seva persona, activitat i creences, el seu perfil guanya en intensitat i s´engrandeix la vàlua de l´home, del metge i del polític. No menys succeeix en el cas d´Alexandre Jaume, advocat, defensor dels humils, de forta fermesa moral i intel·lectual.

A tots ells els recordam avui, no només per donar compliment d´una data, no només per recuperar del passat el que és digne de ser rememorat, sinó també -i sobretot- com a referents morals de l´esquerra i, sense dubte, també de tots aquells demòcrates que saben el preu de la llibertat -en aquests casos la vida- i, per tant, la vàlua de la democràcia que, de cap de les maneres, hem de tolerar que s´embruti en mans dels corruptes.

Pep Vílchez

Los miserables

No, no se trata de la emblemática novela del insigne escritor francés Víctor Hugo, aquella que tantas conciencias adormecidas ha ayudado a despertar. No nos referiremos a los desgraciados, a los infelices. Hablaremos de los perversos, de los abyectos, de los canallas, escogiendo una de las acepciones que recoge el diccionario de la Lengua Española confeccionado por la Real Academia al referirse al significado de la palabra miserable.

Porque miserable es la práctica de significar a una persona para, a continuación, escudriñar entre sus bienes y su vida privada para buscar alguna anomalía y, si lo que se encuentra no tiene suficiente entidad, manipular la realidad a través de montajes amañados puestos a disposición de los intereses de los que sí delinquen y, además, corporativa y sistemáticamente.

Es sencillamente inmoral que, desde determinados tinglados mediáticos, se entretejan tramas urdidas para el desprestigio cuyo único objetivo es extender la sospecha sobre todo hijo de vecino que no sea afín a sus intereses. En definitiva: les urge demostrar, desesperadamente, que todos los políticos son iguales y que, en definitiva, la corrupción es una de las variantes del comportamiento humano que forma parte inherente de la actividad política. Vaya, que todo está podrido y que el compromiso político, invariablemente, obedece, exclusivamente, a intereses y comportamientos inconfesables. En fin, aquello de “todos son iguales”, concepción que no sólo empobrece la democracia sino que la desvaloriza y provoca la desmovilización de los ciudadanos, su desinterés y apatía.

La virulencia que muestran contra los que combaten la corrupción muestra sus cartas marcadas al trilear un amaño que no consigue ocultar su verdadero talante, justificador y endulcorante, ante los casos reales de corrupción, en manos de la justicia, e implacable contra los que la combaten y denuncian. En realidad no son más que cómplices morales de los corruptos – la manipulación informativa es una de las variantes de la corrupción y, no precisamente, de las menos practicadas y reprochables - al ejercer una prestación de servicios de valor incalculable cuyos beneficiarios se encuentran agazapados entre las tramas objeto de investigación judicial.

Entre ellos se hallan los hijos de las tinieblas, nostálgicos del franquismo el mismo que fundamentó su poderío en una profunda, extensa y duradera represión sobre la base de una férrea despolitización de la población. Un desinterés generalizado por la cosa pública que, al alejar a la ciudadanía de la actividad cívica, generaba una cortina de humo infranqueable tras la cual se practicaban todo tipo de tropelías.

Esta es la única verdad demostrable de las estúpidas incriminaciones que desde determinado panfleto se desparraman sin ton ni son contra el candidato a la alcaldía de Palma del “Bloc Progressista”. La víctima: un hombre honrado, como la mayoría de la población. Su pecado: denunciar la corrupción. Su nombre hoy es Eberhard Grosske, en el pasado reciente, entre otros, Miquel Àngel Llauger y Pilar Costa.

A estos cabe decirles que su fortaleza moral sale reforzada ante la evidencia de que sus enemigos mediáticos, a las órdenes de determinados poderes fácticos, en realidad no son más que pobres diablos que habitan en las profundidades del escosistema animal, entre insectos y roedores. No sólo son molestos, sino que provocan repugnancia y, consecuentemente, generan náuseas.

Palma, 25 gener, 2007

El Pequeño Cesar

En la película Hampa Dorada, dirigida en 1930 por Mervyn Le Roy y protagonizada por el genial actor Edward G. Robinson, se nos cuenta la vida del gangster Cesare Rico Bandello. La película, un clásico del cine negro, nos muestra la ascensión al poder, el apogeo y la caida posterior de Cesare Rico. El argumento esta basado en la novela de W. R. Burnett “El Pequeño César”. En el momento cumbre de la obra uno de los protagonistas espeta un famoso comentario: “el jefe esta acabado, pega pero ya no encaja”.

En la vida real estamos presenciando como J. M. Rodríguez y su entorno popular, en fase de caída en picado a consecuencia de su anómala actuación en relación con el entramado delictivo descubierto en Andratx, reparten golpes de ciego que no consiguen evitar sufrir certeros contragolpes cercanos al KO. No en vano uno de los hechos más lamentables que le están sucediendo al responsable máximo de los populares isleños, secretario general del partido y, que nadie lo olvide, consejero de Interior del Govern Balear, es sufrir las consecuencias de no haber desarrollado una impecable actividad de ayuda y soporte a los servidores de la ley y haber optado, como es públicamente sabido que hizo, por obstruir la labor de la justicia frente a unos presuntos delincuentes en el marco de la operación Voramar.

Sólo la existencia de un mayor grado de responsabilidad de la cúpula popular balear en el caso citado de corrupción urbanística explicaría el empecinamiento en ocultar su actuación en la vaguedad y la mentira y, como último recurso, al tiempo que se aplica la política del ventilador, intentar amedrentar a los medios de comunicación que no les son fieles con amenazas de querellas judiciales.

El Muy Honorable Jaume Matas debe aplicarse la máxima referida a la mujer del César que, como es sabido, no sólo tiene que ser honrada sino también parecerlo y, en este caso, debería saber que la duda existente sobre la correcta actuación de él y algunos de los suyos - en este lamentable espectáculo que ha situado el nombre de Mallorca y el del pueblo de Andratx en los titulares de todos los medios de comunicación, por cierto, no por obra del Fomento de Turismo -, posee la legitimidad deducible de los hechos conocidos, y, por tanto, debe ser consciente que resulta intolerable escudarse en fantasiosas conspiraciones al estilo 11-M y otras patrañas incalificables para ocultar sus responsabilidades y las del partido a cual pertenece.

Pep Vílchez / desembre 2006

La causa 900 y las 200 pistolas de Antoni Mª Ques

El 5 de noviembre de 1936 moría fusilado en Palma el teniente de navío Carlos Soto Romero. Emisario enviado a Mallorca por orden del general Aranguren, desembarcó en el puerto de Pollença, procedente de Barcelona, el 21 julio de ese año dirigiéndose hacia Palma con el objetivo de cumplir la misión encomendada por el mando leal a la legalidad republicana: solicitar la rendición de los golpistas sublevados.

Carlos Soto logró entrevistarse con el mando militar de la isla el cual, tras la partida del general Goded hacia Barcelona donde vio frustrados sus intentos golpistas y la detención en Maó del general Bosch, recayó en el coronel Aurelio Díaz de Freijoo. Una vez realizada su misión, Soto salió del despacho del comandante accidental del mando militar de Balears con la intención de dirigirse hacia la nave que le había trasladado desde su lugar de origen al puerto de Pollença y regresar para dar cuenta a sus superiores de la gestión realizada. En la puerta se hallaba, en situación de espera, parte del grupo insurrecto que finalmente se hizo con el mando en la isla -encabezado por el teniente coronel de ingenieros Luís García Ruiz. El grupo, entre los que se encontraba el jefe de Falange, Alfonso Zayas, conminó al teniente de navío a detenerse y procedió a su retención.

Carlos Soto fue juzgado a través de la causa 900 instruida por el juez militar, el comandante de infantería Miguel Garau Sureda, acusado de traición -delito que sólo habían cometido los acusadores- fue condenado y fusilado, es decir, asesinado. La muerte del emisario no fue más que una de tantas fechorías que manifiesta el escaso talante moral de los acusadores y ejecutores de las pantomimas judiciales en aquel entonces instruidas.

Como éste, todos y cada uno de los juicios militares y civiles celebrados en la época en la isla fueron realizados desde la ilegalidad y con total ausencia de garantías procesales

El caso más emblemático y conocido es el juicio militar que afectó a los alcaldes republicanos de Palma e Inca, Emili Darder y Antoni Mateu, al diputado socialista Alexandre Jaume y al potentado de derecha republicana Antoni Maria Ques -acusado de poseer 200 pistolas que nunca fueron halladas y de organizar un golpe, existente sólo en la fantasía de los verdugos, llamado "Plan Lenin" cuyo objetivo, según los acusadores, no era otro que instaurar una "dictadura moscovita" en la isla. Incluso, el abogado defensor de Ques, el capitán de artillería Sebastián Feliu, se dirigió al tenebroso tribunal para preguntarle si, al condenar a muerte a su defendido, no les temblaría el pulso. El 24 de febrero de 1937 todos ellos fueron públicamente fusilados en el cementerio de Palma.

Dar validez jurídica a tales desmanes nos indica, claramente, que el sistema establecido por los golpistas, además de irregular, fue vengativo, sanguinario y ajeno a los derechos humanos más elementales. El hecho de que estas y otras causas, hasta el día de hoy, no hayan sido revisadas y repuesto el honor de las víctimas dando una mínima satisfacción a sus familiares, es una ofensa pública que nadie puede sostener sin sonrojarse.
El gobierno de Rodríguez Zapatero, a través de la ley de Memoria Histórica, propone la anulación "simbólica y moral" de los llamados juicios sumarísimos. Pero es criterio diferente el que sostiene que la anulación expresa de estas farsas judiciales debería ser total y con todas sus consecuencias ya que ello supone un hecho pleno de justicia convirtiéndose en un deber que una sociedad democrática y civilizada no puede, de ninguna de las maneras, soslayar.

Defender la persistencia de estas anomalías judiciales, como hace el Partido Popular, no deja de ser un capítulo más de nuestra peculiar historia de la ignominia la que, de alguna manera, se asemeja al espectáculo bochornoso de la impunidad pinochetista.

La "buena voluntad" de los socialistas no llega a cumplir los requisitos mínimos deseables ya que una "reparación moral" sin anular los juicios es "insuficiente" y "defrauda las expectativas" de las víctimas, tal como ha afirmado Gaspar Llamazares, coordinador general de IU. Así, pues, cabe sostener el criterio, concordante con lo expuesto por el portavoz parlamentario de ERC, Joan Tardà, de calificar como inaceptable "ninguna ley que no declare la "ilegitimidad" del franquismo y que, por tanto, anule jurídicamente los juicios "civiles y militares" celebrados durante ese periodo.

15/12/06
Diario de Mallorca

Política, corrupción y sociedad

La contundente intervención de la fiscalía anticorrupción en la operación Voramar no debería soslayar el hecho de que las actuaciones irregulares realizadas desde las administraciones públicas están yendo, en Mallorca, mucho más allá de los hechos encausados en el municipio de Andratx.

Múltiples aspectos de nuestra vida pública se ven afectados por prácticas moralmente reprochables. Nepotismo, enchufismo, clientelismo, "pelotazos" cobro de comisiones y toda la casuística de la picaresca cotidiana de la que todos tenemos, de alguna manera, noticia. En definitiva: ausencia de espíritu de servicio público que, en todas sus vertientes, contribuye, decididamente, a generar el clima que arropa el desarrollo de corruptelas, que afectan, de manera especial, a las administraciones municipales.

Existe, pues, un clima de "comprensión" y tolerancia que desde determinadas instancias públicas y políticas propicia un cúmulo de irregularidades que no sólo afectan al urbanismo y que, en conjunto, corroen los pilares de la convivencia cívica.

A nadie se le oculta que ha calado entre la ciudadanía una complaciente resignación que atribuye a la labor política una irremediable vertiente corrupta. Gran parte de las anomalías que son conocidas en el ámbito público se sustentan en un clima de impunidad. Existe una percepción de que la paralización del delito sólo es posible a través de la actuación policial y judicial, lo cual, en sí misma es insuficiente para atajar de raíz las causas que facilitan las prácticas delictivas.

Es ese clima de complicidad, más tácito que expreso, esa resignación que invade muchas instancias de la administración y que afecta a parte de la ciudadanía la que facilita y posibilita el descarado desarrollo de reprochables actuaciones que van desde la patrimonialización de lo público hasta la delincuencia pura y dura como la aflorada en diversas actuaciones municipales, que van más allá de los casos conocidos en Sineu, Ses Salines, Santa Margalida o Calvià.

La sociedad en general y, especialmente, los servidores públicos, tiene que asumir el reto de acotar la actuación de los corruptos en todas sus variantes y magnitudes denunciando su actuación y, sobre todo, aislando moralmente a los corruptos, es decir: a aquellos que se apropian de lo público en beneficio propio, con independencia de que el fruto de sus prácticas se destine a la adquisición de un coche de lujo o, sencillamente, sirva para menoscabar el derecho que los ciudadanos tienen a recibir unas contraprestaciones dignas como contrapartida a los impuestos que taxativamente las administraciones les exigen.

Generar un clima generalizado de rechazo es, sin paliativos, una de las claves para abrir un proceso de regeneración que devuelva a la actividad pública, a políticos y funcionarios, los niveles de dignidad y eficacia exigibles a una sociedad moderna y democrática.

A tal tarea deben ser llamados todos los ciudadanos, todos los demócratas, sean de derechas o izquierdas, a no ser que tenga consistencia aquel razonamiento que sostiene que la corrupción es una de las vertientes de la concepción derechista de la actuación política.

Diario de Mallorca
03/12/06

El lado oscuro

Como colofón de la serie de desaires protagonizados por el Partido Popular de Baleares ante las reiteradas solicitudes de reconocimiento y homenaje hacia las víctimas de la represión ejercida durante la Guerra Civil y en el largo y oscuro período de dictadura franquista, el pasado 7 de noviembre, en el Parlament Balear, los populares se situaron de nuevo al margen del devenir democrático que se abrió con la derrota de la extrema derecha europea, tras la II Guerra Mundial, al impedir la realización de un homenaje público a las víctimas del franquismo

Probablemente, una buena parte de los diputados regionales del PP poco deben saber del tema y del profundo calado que posee para la salud cívica y democrática de nuestros conciudadanos, especialmente para las jóvenes generaciones. Su actitud denota una ausencia de generosidad incalificable al oponerse a un acto pleno de justicia. Sin ir más lejos, me temo, por ejemplo, que de los hechos de Octubre de 1934, sus conocimientos – avalados por “algún que otro bachiller” – no deben ir más allá de la repetición de la fecha. Pero la consigna es la consigna.

El resumen de todo lo acontecido a lo largo de este año conmemorativo del 75 aniversario de la proclamación de la República y el 70 del golpe militar franquista en nuestra isla nos muestra un bochornoso comportamiento de la derecha popular, cada vez más extrema, lo que, en mi opinión, debería hacer sonrojar el ánimo – y el alma, los que la posean – de todo demócrata que se precie.

El franquismo, durante décadas, ensalzó a sus víctimas. Las calles y plazas de toda España se vieron inundadas de referencias a soldados, tenientes, capitanes y generales, así como de otros personajes de perfil fascista cuyos vestigios aún perduran en nuestro callejero. Un reguero de monumentos de estética fascistizante ocupó numerosos espacios públicos. Las iglesias rotularon sus muros con alusiones a los caídos y a Jose Antonio Primo de Rivera. Persistente y machaconamente se vilipendió a los vencidos y se homenajeó a los vencedores en actos que ocuparon señaladas fechas del calendario y, como rúbrica, se construyó, con el esfuerzo y padecimiento de presos políticos republicanos, el monumental recinto del Valle de los Caídos.

Por desgracia, es preciso reiterar de nuevo, que, pese a quien pese, la democracia, hija de los que sucumbieron y padecieron en su defensa, tiene una deuda de reconocimiento hacia los luchadores por la libertad y, de manera señalada, hacia los que dieron su vida, sufrieron cárcel, exilio, torturas y desprecio.

Sería oportuno, pues, que los miembros del Partido Popular Balear, tuvieran conciencia de que la resistencia a condenar la peor calamidad que han conocido los pueblos del mundo, ­el nazi-fascismo, del cual el franquismo no fue más que una variante-, les sitúa, voluntaria y tozudamente, en el lado oscuro de la historia.

Diario de Mallorca
08/11/06

El Guti

ICLa cita era a Barcelona. A l’aeroport del Prat es presentà un menorquí de Maó, Miquel Sintes, el qual portava una borsa amb l’eslogan “Contamos Contigo”, senyal de què era l’home que esperava. Ambdós ens dirigirem cap a un altre contacte barceloní a través del qual fórem conduïts a l’interior d’un edifici de caire religiós on la “Coordinadora de Forces Polítiques de Catalunya” celebrava un encontre clandestí. Em trobava a l’any 1973, aleshores tenia 19 anys. En aquell acte de les organitzacions polítiques catalanes d’oposició democràtica vaig tenir l’avinentesa de presenciar, per primer cop, la convicció política d’un home al qual sempre he manifestat un punt sincer d’admiració: Antoni Gutiérrez Díaz. Amb Gregori López Raimundo, formava el tàndem que arrodonia el perfil de l’organització més potent de l’antifranquisme català: el PSUC, el Partit Socialista Unificat de Catalunya, el partit dels comunistes catalans.


La major habilitat d’Antoni Gutiérrez, el “Guti” era el diàleg, l’impuls del treball unitari i una activa lluita per la llibertat, la igualtat i la democràcia. La seva tasca només restà minvada per les reincidents detencions i empresonaments. A Catalunya, en els anys anteriors a la mort del dictador Francisco Franco, sorgí un dels entramats d’oposició democràtica més influent i combatiu de l’Estat espanyol: l’Assemblea de Catalunya. El motiu central de la lluita democràtica es sintetitzà en tres paraules: Llibertat, Amnistia i Estatut d’Autonomia. L’impuls de la lluita popular accelerà el curs de la història i determinà la transformació democràtica de la societat. A Catalunya també suposà la devolució al poble català de les seves institucions, segrestades per la dictadura, amb la restitució de la Generalitat i un govern provisional presidit per Josep Tarradelles on hi participà, com a Conseller, Antoni Gutierrez. Amb posterioritat, el que fou secretari general del PSUC, desenvolupà la seva activitat, vinculada a un profund europeisme, com europarlamentari, arribant a ésser un dels vicepresidents del Parlament Europeu. Alhora donà suport al trànsit cap a l’ecologisme d’esquerres representat per Iniciativa per Catalunya.

El “Guti” ha mort. El doctor Gutiérrez – metge pediatre des de 1953 – se situà, invariablement, amb les idees polítiques més obertes lligades a la modernització de l’esquerra catalana i d’arreu de l’Estat. Aquesta actitud li suposà un enfrontament amb els sectors pro-soviètics els quals, a la dècada dels 80, aixecaren el cap per oposar-se a l’eurocomunisme defensor d’uns plantejaments d’estratègia de transformació democràtica de la societat.

La Generalitat de Catalunya li ha atorgat, aquests dies previs a la mort, el màxim guardó: la Medalla d’Or. Els demòcrates i progressistes que sabem de i coneguérem a Antoni Gutiérrez, li atorguem, també, el nostre respecte i reconeixement al que fou un decidit impulsor dels drets dels pobles i de les llibertats democràtiques.

Segur que molts dels que creiem que l’honestedat política, el compromís desinteressat i la voluntat transformadora s’han d’obrir pas arraconant la corrupció i la mentida, veiem en l’exemple del “Guti”, un referent que ens assenyala que no tot , en el món de la política, està podrit. Tal volta, ara que es parla de recuperar l’esperit de la Transició, el que sí fóra oportú és reivindicar la figura del polític que creu amb el que fa i és conseqüent fins al final. En aquest ordre de coses s’ha de dir que l’exponent més rellevant es donà dins la lluita antifranquista. Del seu exemple i esperit varen néixer unes opcions altruistes, solidàries i democràtiques que, avui, cal no oblidar. De tot això, el “Guti” ens donà bon testimoni.

Palma, 7 de octubre, 2006
Pep Vílchez